La pareja es una comunidad de destino. Esto significa que, cuando dos personas se unen, no solo se encuentran dos individuos, sino también dos sistemas familiares. Ambos sistemas buscan resolver asuntos no resueltos del pasado, y la relación se convierte así en una oportunidad de reconciliación, sanación y avance, favoreciendo la evolución de ambos.
La pareja es una comunidad de destino. Esto significa que, cuando dos personas se unen, no solo se encuentran dos individuos, sino también dos sistemas familiares. Ambos sistemas buscan resolver asuntos no resueltos del pasado, y la relación se convierte así en una oportunidad de reconciliación, sanación y avance, favoreciendo la evolución de ambos.